Por: Fabiola Murguía
Entre las cosas increíbles de tener hijos es volver a descubrir el mundo con sus ojos y seguir jugando. Un videojuego que ha encantado a mi hijo mayor es “Dave the Diver” – que, si no lo has jugado te lo recomiendo ampliamente, sobre todo si te gustan los peces y criaturas marinas- Se trata de un buzo que explora las profundidades marinas por la mañana, para surtir su restaurante de sushi por la noche – las dos pasiones de mi niño, criaturas marinas y sushi-. En este juego, hay una criatura increíble que aparece en las profundidades, cerca de las fumarolas volcánicas y es el caracol volcánico, el cual tiene un caparazón de hierro. Al principio, creí que era totalmente ficticia, resultó que no, ¡muchos de los animales del videojuego existen en la vida real! Lo que se me hizo sumamente interesante, por esta razón te quiero contar sobre esta increíble criatura: el caracol volcánico.

Este curioso caracol fue descubierto en las profundidades del Océano Indico en 2001 y fue hasta 14 años después, que Chong Chen y sus colegas del departamento de Zoología de Oxford, lo reconocieron como nueva y única especie de un nuevo género de caracol, llamado Chrysomallon y su especie fue nombrada: Chrysomallon squamiferum – debido a que tiene escamas doradas- más comúnmente llamado caracol volcánico, porque habita en los respiraderos volcánicos del fondo marino.
Lo que más sorprende de este caracol es su concha: en lugar de ser completamente “normal”, como en la mayoría de los caracoles, contiene materiales asociados al hierro, algo único en este grupo de animales.
Los caracoles pertenecen a los gasterópodos, un grupo de animales que se desplazan usando un “pie” musculoso. Su cuerpo tiene una parte blanda, que les permite moverse, y una concha externa que funciona como protección. Esta concha suele crecer en espiral y está hecha principalmente de carbonato de calcio, el mismo material de los cascarones de huevo.
En la mayoría de los casos, esta estructura tiene tres capas: una externa protectora, una capa intermedia más resistente y una capa interna más lisa. Sin embargo, el caracol volcánico rompe este patrón. Su capa externa incorpora sulfuros de hierro y además presenta pequeñas estructuras endurecidas y enriquecidas con hierro.
Las capas internas, en cambio, siguen un patrón más común: la capa intermedia es de carbonato de calcio y la más interna está formada por aragonita, una forma cristalina de este mismo material. En conjunto, es una concha que combina lo común en otros caracoles con lo novedoso: un caparazón a prueba de balas – en sentido figurado-.
Además, su pie está recubierto por pequeñas estructuras endurecidas ricas en hierro, lo que le da una protección adicional. En muchos caracoles, la defensa principal consiste en cerrar la abertura de la concha con una “puerta” natural llamada opérculo cuando se sienten amenazados. Esta estrategia es muy efectiva contra depredadores, sin embargo, no los ha salvado de terminar en la cocina humana, como ocurre con los escargots de Bourgogne.
En el caracol volcánico, el opérculo está presente en los individuos jóvenes, pero se reduce en la etapa adulta. En su lugar, el propio pie, reforzado con estas estructuras de hierro, puede cerrar completamente la abertura de la concha, actuando como una barrera flexible pero resistente. En otras palabras, no solo se protege con su concha: también usa su propio cuerpo como cierre.
Estos interesantes caballeros armados viven en respiraderos volcánicos y fuentes hidrotermales del Pacifico oriental a una profundidad increíble de entre 2500 y 2900 metros y se ha declarado endémico de estos ambientes. Sin embargo, en 2019, también se declaró en peligro de extinción, debido a la sobreexplotación minera de aguas profundas.
Aún en este siglo seguimos descubriendo criaturas asombrosas y llegando a rincones nunca antes explorados, para encontrarnos con criaturas como el caracol volcánico. Lo que nos recuerda que los seres sorprendentes no sólo están en la ficción de los videojuegos si no en el mundo natural y podemos seguir sorprendiéndonos como niños y jugando a ser exploradores.
Referencias
Chen, C. et al. (2015) The‘scaly-foot gastropod’: a new genus and species of hydrothermal vent-endemic gastropod (Neomphalina: Peltospiridae) from the Indian Ocean. Journal of Molluscan Studies 81: 322–334.